Recurrir a la figura de la tan explotada maruja a la hora de hacer comedia no es, desde luego, nada nuevo pero aún queda mucho por hacer y reír. Partiendo de esa base, las tres magnificas actrices que componen Las Chirigóticas (Ana López Segovia, Alejandra López y Teresa Quintero) hacen desde el 2005 algo así como teatro carnavalero, lo que viene a ser la dramatización de los textos de La chirigota de las niñas, formación no oficial y callejera del carnaval de Cádiz de la que formaban parte. Incorporan así cuplés cantados, que dinamizan y hacen incluso más divertida la puesta en escena, demostrando que estas mujeres de la calle tienen mucho que decir y aportar al panorama teatral actual.La maleta de los nervios es su segunda apuesta en gira y su éxito se debe no sólo a ser de nuevo un claro exponente del interés de esta compañía por mostrar abiertamente la genialidad del carnaval ilegal sino de cómo tres mujeres gaditanas, sin rechazar jamás a su acento y maneras, pueden hacer comedia de calidad basándose en la vida más llana, simple y común: la de tres Maris que charlan y cantan a grito pelado sus aventuras y desventuras en el quehacer diario, cuñadas insoportables y maridos insufribles inclusive.
Bajo la atenta dirección del cordobés Antonio Álamo y basado en el texto de una de las actrices, Ana López Segovia, La maleta de los nervios merece mucho la pena. Es la risa asegurada, el teatro cercano y sin dobleces que a veces tanto se echa de menos en las salas de hoy día pero con una crítica mordaz hilada muy finamente si se lee y oye atentamente entre líneas. Crítica y público aplauden unánimemente a Las Chirigóticas, ¿a qué esperas tú?
Próximas actuaciones en La Rinconada (Centro Cultural Antonio Gala), Sevilla (Sala TNT) y Madrid, donde estarán previsiblemente todo abril de 2011 en la Sala Verde (Teatros del Canal).
Vídeo de presentación de la compañía.
6 comentarios:
Qué tal está la bloggera más atormentada?
Me ha pasado como a la bruja de la Bella Durmiente, se me olvidó enlazar tu blog en el mío, pero ahora mismo lo reparo...
Un saludo!
Muchas gracias, artista!
Un beso y a seguir creando...
Pues que quiere que te diga, a mi no me gusto, me pareció zafio y no me sentí empatía por esas mujeres retratadas con tan poca profundidad. Por mucho que se apoye en la comedia (tampoco me pareció gracioso, quizás demasiado al estilo de humor que se hace en canal sur para la tercera y edad, muy de pueblo, vamos) ¿Tengo que creerme que la depresión de un ama de casa debida a su frustante vida, llena de sacrificios y renuncias se soluciona chupándosela a un mormón? Es ofensivo, no lo sería si la obra no tuviera la pretensión de ser "trascendental" ... y la inclusión de los abusos a menores. Forzada, ni argumentación lógica, sin construcción de historia alguna. La obra me parece una excusa para incluir una serie de cuartetas que ya hen explotado con éxito en la calle y que llevan al teatro, porque de algo hay que comer. Entretiene? Y bueno, de la interpretación, mejor no hablo ...
Está bien decir todo eso tan abiertamente desde el anonimato, sí.
Y enfrentarse a la comedia con tantos prejuicios e ideas preconcebidas, pero para gustos los colores, así que se aceptan las críticas, por supuesto, aunque vengan sin nombre.
Es teatro, NO LA VIDA REAL, no lo olvides querida anónima.
Basado en el principio de verosimilitud, respetando un ritmo interno y una estructura ... el teatro, a diferencia de los sucesos reales, sigue unas relgas o al menos debería.. E insisto si su único fin fuera el entretenimiento me colarías eso de "comedia" pero el problema es que cree otorgarle una profundidad de la que carece: por ejemplo el abuso infantil?, venga ya! Es uno de los muchos ejemplos donde se rompe este principio (que no consiste en si algo es cierto o no, sino si en el trascurso de los acontecimientos anteriores se ha creado una estructura que lo haga factible) y seguiría y seguiría. No son prejuicios, son muchos años viendo teatro y estudiándolo y estoy abierta a la genialidad, pero no es el caso.
Por cierto mi nombre es Lucía Rojas, pero eso no cambia mi opinión ni mi credibilidad
Lucía,
Nos podríamos llevar así hasta el año que viene pero, francamente, como espectadora o crítica tienes unos criterios muy claros así que bastará con que le hagas la cruz a esta compañía y punto final, pero sigo sin ser amiga de los reflejos de la vida real en el escenario o la pantalla, llama al teatro catársis, llamaló entretenimiento pero sigue sin ser la realidad al cien por cien ni intención de ello que tiene.
No todo vale, estamos de acuerdo, pero vale la libertad, tanto de expresión como de elección.
Un abrazo y se agradece tu sincerdidad, de todo corazón.
Publicar un comentario en la entrada
Deja alguna nube para la tormenta